
Si vives de manera despreocupada y relajada, si comes lo que te apetece a cada momento sin tener en cuenta los beneficios o ‘perjuicios’ de ciertos alimentos, si nunca has hecho deporte porqué tú “estás estupendo y no lo necesitas”, es hora de que empieces a replantearte algunas cosas.
Por ejemplo, se han realizado muchos estudios en relación a los efectos de la cafeína sobre la salud y, más específicamente, sobre varios procesos fisiológicos que tienen lugar en nuestro organismo. Muchos de ellos no sacan conclusiones concretas, pero los más recientes aclaran muchas dudas. Hoy nos centramos en este diurético de intenso sabor amargo.
Puede que ahora te sientas bien, en plena forma, pero o te empiezas a cuidar antes de llegar a los 30 o en unos años puedes empezar a verle las orejas al lobo. Es lo que quieren transmitirnos los médicos y para concienciarnos han empezado por algo tan básico para la mujer como el calcio, y su relación con la cafeína. ¿Sabías que el consumo elevado de cafeína interfiere en que la ingesta de calcio sea efectiva, haciendo que se elimine más del que se debería a través del riñón?
Según diversas investigaciones, la cafeína aumenta ligeramente la cantidad de calcio excretada en orina, por lo que un consumo excesivo puede llegar a provocar alguna deficiencia de este mineral en los huesos.
Sin embargo, los estudios más recientes confirman que aunque influye, el consumo de cafeína no es un factor de riesgo especialmente determinante a la hora de padecer osteoporosis, sobre todo en personas (especialmente mujeres) que consumen calcio en cantidades adecuadas.
Ahora bien, es recomendable asegurarse de que los niveles de calcio son aceptables y, en caso contrario, actuar en consecuencia sobre la ingestión de cafeína.
Aunque hoy en día se conoce la importancia de mantener unos correctos hábitos dietéticos, a la hora de prevenir la aparición de fracturas óseas y osteoporosis “un alto porcentaje de la población adulta (más del 60 por ciento) no cumple la recomendación de 3-4 raciones de calcio al día”, advierte el Dr. Joan Quiles Izquierdo, coordinador del Plan de Prevención y Control de la Osteoporosis de la Comunidad Valenciana.
La pérdida ósea ocurre de forma ‘silenciosa’ y progresiva, por lo que habitualmente no hay síntomas hasta que se produce la primera fractura, de ahí la importancia de su detección y tratamiento precoces.
Las fracturas más comunes asociadas con la osteoporosis son las de muñeca, cadera y las vertebrales, si bien las que tienen consecuencias más graves para la salud son estas dos últimas.
Se estima que afecta a 75 millones de personas en Europa, Estados Unidos y Japón. En términos globales, en el año 2000 la osteoporosis causó alrededor de 9 millones de fracturas óseas en hombres y mujeres con 50 o más años de edad, de las cuales 3,12 millones se produjeron en población europea.
Además, es en los años inmediatamente posteriores a la menopausia cuando existe un mayor riesgo, ya que en ese momento puede producirse hasta el 20 por ciento de la pérdida de masa ósea que experimentará una mujer en toda su vida
Es importante recordar que el calcio tiene muchos otras funciones como proveer rigidez y fortaleza a huesos, dientes y encías, prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, reducir la tensión arterial… y es fundamental para que la sangre coagule adecuadamente.
Así se puso de manifiesto en Valencia durante la celebración del encuentro ‘Estilos de vida y salud ósea’, organizado por la Consejería de Sanidad de la Generalitat Valenciana en colaboración con Pfizer y Almirall. Un foro de expertos en nutrición que insisten en la importancia de una correcta ingesta de calcio y vitamina D para conseguir disminuir el impacto de la osteoporosis.
Además, también se está estudiando cómo influyen en la salud de los huesos otros hábitos y alimentos como el sodio presente en la sal, la acumulación de proteínas, el peso y el tabaquismo.
Fuente: Yahoo Tendencias
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