
El reflujo es una sensación muy molesta que experimentan muchas personas después de consumir diferentes alimentos. Aunque es una condición muy frecuente en los niños, afecta un gran número de adultos a quienes pueden ver afectada su calidad de vida y su manera de alimentarse debido a este síntoma.
Las personas con reflujo experimentan una sensación de quemazón y ardor que se conecta entre el estómago y la garganta después de consumir algunos alimentos. El reflujo además de producir este síntoma puede generar después problemas de garganta y tos.
“El paciente con reflujo gastroesofágico experimenta dos cosas básicamente: regurgitación que es que la comida que haya digerido el paciente se devuelva y la sienta en la garganta o un ardor retro estomacal, adicionalmente a esto se puede complicar con infecciones o inflamaciones de la garganta, de la faringe o de las cuerdas vocales”, explica el gastroenterólogo Fabián Emura.
El reflujo se debe principalmente a un aumento de un ácido que inflama el estómago.
“Usualmente no es solamente por un aumento en la producción de ácido sino una debilidad del esfínter esofágico inferior que es el que conecta el esófago con el estómago. Esta debilidad hace que el esfínter permanezca abierto y el ácido gástrico tenga mayor posibilidad de ascender”, indica el gastroenterólogo.
La prevención y manejo del reflujo se basa principalmente en cambios alimenticios y en el uso de algunos medicamentos.
“Básicamente cambiar de hábitos. Comer fraccionadamente, consumir menos cantidad de alimentos, evitar el café y entrar en un tratamiento mandado por el gastroenterólogo que son los inhibidores de bombas de protones”, recomienda Emura.
También es importante evitar el consumo de alcohol y de comidas irritantes y tomar la última comida del día mínimo dos horas antes de ir a dormir.
Fuente: CM&
Be the first to like this post.
No hay comentarios:
Publicar un comentario