Mostrando entradas con la etiqueta investigadores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta investigadores. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de febrero de 2012

Investigadores logran inferir habilidad orgásmica de las mujeres con solo verlas caminar

Fotografía de stock: Woman cross the street next to modern…

La forma en la que caminas dice mucho, tanto que podrías revelar si eres o no capaz de tener orgasmos vaginales.

Un estudio realizado por Stuart Brody de la Universidad del Oeste de Escocia en colaboración con científicos belgas, mostró que la capacidad orgásmica (vaginal) es altamente predecible al observar la forma en la que una mujer camina: una zancada grácil y acompasada es el sabor distante del orgasmo femenino.

En el estudio se grabó en video a una serie de mujeres a las que se les pidió que caminaran pensando en un clima cálido y luego en un hombre con el que tenían o habían tenido una relación erótica. Los investigadores luego observaron el video y tuvieron que decidir cuáles de las mujeres tenían una mayor habilidad orgásmica. Las mismas mujeres que participaron en la caminata de evocación erótica respondieron un cuestionario sobre sus relaciones sexuales y su frecuencia orgásmica.

Los resultados mostraron que los investigadores, sexólogos expertos, atinaron en más del 80% la capacidad de obtener orgasmo vaginal de las mujeres que participaron en el experimento.

El análisis mostró que la suma del largo de la zancada y la rotación vertebral, así como la “ausencia de músculos tanto flácidos como hipertensos” significan una mayor capacidad de orgasmo vaginal en una mujer. “Esto podría reflejar el flujo energético libre, sin bloqueos, de las piernas hacia lo largo del pelvis y de la espina”, señalaron los autores, en una descripción que hace pensar más en el misticismo oriental y en el paso de la serpiente kundalini que en los postulados de la ciencia.

Se especula si los resultados tienen que ver con una predisposición anatómica a una mayor o menor tendencia para experimentar orgasmos vaginales o si las mujeres que tienen orgasmos vaginales desarrollan más confianza y reflejan esto en su forma de caminar (los investigadores hacen referencia a que el orgasmo vaginal ha sido ligado a una mayor salud mental).

No hay duda que la forma en la que camina una mujer dice mucho, tanto que tal vez sea una de las formas sutiles con las que la biología parece promover que ocurra el santo grial de la evolución entre animales complejos: la transmisión de genes a través de la cópula. Ese enigma popular que está enfrascado en la frase “la forma en la que se mueve/the way she moves” cobra una dimensión científica, añadiendo a la dimensión del deseo inefable y cuya explicación trasciende la racionalidad. El movimiento pélvico propio de lo “orgásmico” es leído consciente e inconscientemente por el hombre: no solo tiene una relación con el paradigma de lo sexy, también con la fertilidad: recordemos que las mujeres reportan una mayor frecuencia de orgasmos vaginales en periodos de mayor fertilidad y que una de las posibles funciones evolutivas del orgasmo es retener mayor cantidad de esperma y por lo tanto aumentar la posibilidad del embarazo.

Pero más allá de esta transparencia orgásmica del caminar femenino, es posible que todos nuestros movimientos y cada parte de nuestra anatomía revele nuestra historia —como bio-hologramas—, nuestras debilidades y fortalezas, al menos para alguien con la sensibilidad o los aparatos necesarios para medirlo. Seguramente  algunas mujeres sabrán leer en la forma de caminar de un hombre señales sexuales  —quizás auscultar la fuerza de su sistema inmunológico, su capacidad de llevarlas al orgasmo, su cantidad de parejas sexuales, etc.  Pese a la fascinante sofisticación del ser humano moderno, seguimos siendo “monos desnudos”, siguiendo los patrones y las improntas de la biología evolucionista y quizás de una manera más profunda repitiendo las mismas historias —narrativas electoquímicas y mitopoéticas— que se escribieron en el origen, en las estrellas y que de alguna forma “nos deletrean”.

Fuente: Pijamasurf

Sé el primero en decir que te gusta esta post.

View the original article here

jueves, 15 de diciembre de 2011

Unos medicamentos para los huesos podrían también combatir el cáncer de mama, afirman investigadores

Dos estudios sugieren que el ácido zoledrónico aumenta la supervivencia y reduce las probabilidades de recurrencia.

Un fármaco desarrollado para tratar la osteoporosis parece mejorar la supervivencia en las mujeres que tienen ciertos tipos de cáncer de mama, según dos estudios recientes.

Estos hallazgos preliminares sobre el ácido zoledrónico, usado para desarrollar los huesos, da a muchas mujeres más opciones para batallar contra sus tumores. Los estudios serán presentados esta semana en el Simposio del Cáncer de Mama de San Antonio.

El primero observó a mujeres premenopáusicas con cáncer de mama de receptor positivo de estrógeno tras recibir el fármaco para los huesos más terapia hormonal o un placebo más terapia hormonal durante tres años.

Los datos más tempranos del estudio fueron alentadores, y esta actualización (84 meses tras el inicio del ensayo) provee más evidencia de unas mejores tasas de supervivencia libre de enfermedad y de recurrencia entre las mujeres que recibieron ácido zoledrónico. El fármaco se conoce por los nombres de marca Reclast y Zometa.

La nueva investigación muestra que las mujeres que recibieron ácido zoledrónico observaron una reducción de 28 por ciento en la recurrencia del riesgo y de 36 por ciento en el riesgo de muerte.

Las mujeres mayores de 40 años percibieron el mayor beneficio, apuntaron los investigadores.

“En general, la supervivencia global es excelente, lo que demuestra que tratar a estas pacientes sin quimioterapia adyuvante es un método muy bueno”, aseguró el autor del estudio, el Dr. Michael Gnant, profesor de cirugía de la Universidad Médica de Viena, en Austria. Apuntó que el estudio recibió financiación académica, no farmacéutica.

Muchas mujeres seguían experimentando el beneficio cuatro y cinco años tras detener el tratamiento. “Esto significa que hemos cambiado algo a inicios de la enfermedad”, aseguró Gnant.

Con frecuencia, los pacientes de cáncer toman fármacos generadores de hueso, comúnmente llamados bifosfonatos, para prevenir fracturas relacionadas con la propagación del cáncer a los huesos. Pero el ácido zoledrónico no está aprobado para el tratamiento del cáncer de mama en muchos países, entre ellos Estados Unidos, lo que hace que su disponibilidad sea incierta, anotó Gnant.

En otro estudio, mujeres postmenopáusicas que recibieron ácido zoledrónico más un inhibidor de la aromatasa (un tipo de terapia hormonal) tuvieron 29 por ciento menos riesgo de recurrencia y una mejora de 35 por ciento en la supervivencia, frente a las mujeres que recibieron ácido zoledrónico y un placebo.

El medicamento también pareció aumentar la densidad mineral ósea.

“Esperábamos estos datos”, comentó la Dra. Jane Carleton, oncóloga del Centro Oncológico Monter de Lake Success, Nueva York. “No solo previno la pérdida ósea, sino que reduce las probabilidades de que el cáncer vuelva. Es poderoso”.

Un tercer estudio sobre los bifosfonatos halló que el fármaco clodronato reducía las probabilidades de que el cáncer se propagara en mujeres postmenopáusicas en alrededor de 9 por ciento, menos de los que se esperaba.

Hubo unas reducciones en la mortalidad ligeramente más alentadoras (16 por ciento). El clodronato se conoce por la marca Bonefos.

El ensayo recibió financiación parcial de Bayer Schering Pharma Oy, fabricante de Bonefos.

Un último estudio tuvo resultados decepcionantes para las pacientes que recibían quimioterapia de alta dosis y otro bifosfonato, ibandronato (Boniva).

El medicamento no mejoró ni el tiempo hasta la recurrencia ni la supervivencia global en las mujeres que ya habían sido tratadas con quimioterapia.

Otros ensayos habían mostrado resultados más positivos.

Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista médica revisada por profesionales.

Fuente: Mi Dieta

Be the first to like this post.

View the original article here