Mostrando entradas con la etiqueta buena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta buena. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de enero de 2012

Una mente sana para un cuerpo sano: 5 consejos para una buena nutrición

Imagen sin royalties: Mother and son relaxing together outdoor

Aunque no nos demos cuenta, una buena nutrición pasa por el tipo de relación que tenemos con nuestro cuerpo y también se relaciona con los vínculos afectivos que desarrollamos.

Al respecto la sicóloga Susana Muñoz, directora de Serbal Centro Desarrollos Sistémicos, plantea que “la relación de las chilenas con la comida representa una metáfora de las relaciones afectivas que se establecen con otras personas significativas. La cercanía y distancia, la voracidad, la restricción o amenaza, toxicidad, adicción, dada por la relación con la comida se puede también encontrar en este tipo de relación de mayor compromiso o intimidad. Su origen está fuertemente influido por vínculos que para la persona han sido determinantes y primarios”. Teniendo eso en cuenta, revisemos los cinco consejos que nos da la profesional:

-La importancia de los vínculos afectivos: Susana plantea que “la percepción de la imagen corporal se construye en el vínculo, especialmente en el primer vínculo con una figura materna o significativa. De este modo el sentirse bien físicamente se asocia a la autoconfianza y la percepción del propio valor que implica haber sido amado y valorado genuinamente. Construir, reparar o rescatar este tipo de vínculos es de fundamental importancia para la construcción de la imagen corporal”.

-Reconocer nuestras necesidades: este tema es relevante por cuanto debemos ser capaces de reconocer sensaciones y percepciones personales sobre nuestro cuerpo, de tal manera que asumamos cuáles son nuestras necesidades reales de nutrición, en vez de que esto sea controlado externamente.

-Tomar conciencia de mi cuerpo y del registro de mis necesidades: Ambos aspectos son claves para la nutrición. Dice la sicóloga: “Sin duda la vida urbana impone ritmos y formas de vivir centrados en la productividad, éxito e imagen dada por el poder y la clase que anestesian la percepción de estas necesidades y el deseo es reemplazado por el impulso. Entonces la buena nutrición implica la pregunta acerca de mis necesidades y la conciencia de mi cuerpo y sus funciones”.

-Atrevernos a vivir en nuestro cuerpo: Susana nos explica que cuando se come mal por no sentirnos bien con el propio cuerpo “implica una relación en donde el cuerpo pasa a ser depositario de agresiones, frustraciones e impotencia que van acrecentando la desconexión y la pérdida de estima. Se ingresa en una espiral en donde la relación con el alimento regula la ansiedad y se da el temor a la incertidumbre y el vacío”. Por eso es fundamental atrevernos a vivir en el nuestro cuerpo, es decir, debemos aceptarlo e integrarlo a nuestra historia personal: “sentirlo, respetarlo, repararlo generando contextos para su desarrollo, es darle sentido a la propia existencia humana”.

-Mejorar es un proceso y necesitamos de los demás: La sicóloga nos dice que para tener una mejor relación con nuestro cuerpo, debemos iniciar “un proceso de autocuidado, reconocimiento, aceptación y muchas veces perdón a sí mismo por la propia historia”. Al respecto sostiene que “este proceso requiere de la presencia de un otro, ya que, uno se pierde y enferma en vínculos dañados y se encuentra y repara en el vínculo con personas capaces de contener y aceptar incondicionalmente a otro. En este sentido, los grupos de pertenencia donde es posible confiar, son saludables y reparatorios”.

Fuente: Grupo Publimetro

Sé el primero en decir que te gusta esta post.

View the original article here

miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Quieres mandar buena energía a otro? 6 rituales para sanar

La espiritualidad es una poderosa fuente de fortaleza. Tener fe permite a las personas poder hacer cambios positivos en su vida y si esa energía es puesta en terceros, con la intención de ayudarlos, el resultado es positivo por partida doble, y los beneficios se multiplican. A partir de eso, se puede generar una vibración universal que puede afectar de manera positiva a quienes necesitan ayuda. Acá les dejamos algunas opciones.

1. El poder de las velas de la salud

El poder de las velas es muy conocido. La combinación de la llama de una vela encendida con la oración es un hecho muy fuerte debido a la energía que se produce ante la invocación de una petición elevada al cielo. Existe un ritual milenario entre la luz y el fuego, y alguno colores de la velas son beneficiosos para nuestro pedido de salud, debido a la energía que de ella emana.

Verde: una vela de color verde ayuda en problemas de salud o depresivos. Sirve para energizar los remedios caseros hechos a base de plantas y/o flores. Además, fortalece todo aquello que tenga que ver con la salud física y mental, y los complementarios de la medicina tradicional, como: la homeopatía, masajes, acupuntura, etc. También es conveniente colocarlas para atraer paz y tranquilidad luego de un fallecimiento o padecimiento de una larga enfermedad.

Recomendación: Encender una vela con el nombre escrito de las personas que queremos ayudar en un día domingo por la mañana, con un vaso de agua limpia a su lado. Una vez consumida la vela, se tiran los restos de cera a la basura y el agua fuera de su casa.

Azul: fortalece el espíritu y fomenta la fe en aquellos casos complicados de resolver. Otorga fortaleza a aquellas personas débiles que tienen que recuperarse de vicios nocivos para la salud.

Recomendación: Encender una vela azul un jueves por la tarde.

2.Baño para la salud

Se necesita: 1 lirio blanco-Incienso de sándalo-1 vela rosada.

¿Cómo practicarlo? En una bañera llena de agua, introduzca el lirio blanco. Déjelo flotar pensando que ese perfume que emana estará formando una trilogía de Poder y Magnetismo.
Encienda el incienso de sándalo y la vela rosada. Haga que la persona que necesita salud entre en el agua. El pensamiento de ambos debe estar cargado de vibraciones positivas. Se debe meditar y orar, pedir por la salud. En la ducha puedes hacer lo mismo en un recipiente, deshojando el lirio y que el cuerpo necesitado reciba toda esta energía magnética.
Es importante que las personas involucradas estén en perfecta armonía, para producir buenos resultados.

3.Para favorecer una curación

Se necesita: 2,5 ml de aceite esencial de vainilla-2,5 ml de aceite esencial de menta -2,5 ml de aceite esencial de geranio. Puede reemplazarse aceite de limón y manzana con ruda y manzanilla.

¿Cómo practicarlo?

Utilizar este aceite para untar el cuerpo de la persona enferma hasta consumir toda la cantidad. Puede masajear suavemente la zona afectada –según la enfermedad que padezca- ya que la energía sanadora también se transmite a través de las manos.

4.Ritual con laurel y sándalo

Se necesita: 6 velas blancas- Laurel-Incienso de sándalo- 1 quemador.

¿Cómo practicarlo? Formar un círculo con las seis velas blancas. Poner en el centro el laurel y un conito de incienso de sándalo. A un lado se tendrá preparado el quemador.
A la luz de las velas recitar: “Que la salud de (nombre de la persona) mejore y si no que no empeore; escucha mis palabras y escucha mi ruego, libérale/a de su enfermedad. Que así sea”.

5.Para la salud de los niños

Los niños son los más propensos a las enfermedades. Se debe tener mucho cuidado con la armonía y la limpieza de las habitaciones de los niños. Veamos cinco consejos para protegerlo de enfermedades físicas y mentales:

-Ofrecer agua a sus Ángeles guardianes cada noche y pedirles que “Dios y el Universo lo cubra de bendiciones”.

-Tener en la habitación una cruz de madera con un lacito de color rojo, o una imagen del Ángel de la Guarda.

-Utilizar inciensos de canela, vainilla o sándalo para aromatizar el cuarto.

-No se debe dormir con un niño si se tienen problemas o se está cargado de energías negativas porque le absorbería su energía.

-Los niños hasta los cuatro o siete años absorben el mundo invisible con total naturalidad, por eso la música suave y de meditación es buena para armonizarles y desarrollarles sus centros síquicos.

6.Para mantener la salud

Se dice de una persona que tiene “salud de hierro” que tienen la capacidad de resistir a las enfermedades, pero, justamente por eso, deben cuidar con mayor énfasis su salud, pues son poseedores de una energía extraordinaria que proviene de una fuente inmaterial e iluminada. A veces no lo saben. Veamos un hechizo para mantener la salud:

Se necesita: Imagen del santo de su devoción-3 platos blancos- 3 velas blancas- 1 vaso con agua- 1 porción de su comida favorita.

¿Cómo practicarlo?: Buscar un lugar tranquilo y armar un pequeño altar sobre un mueble de madera con la imagen del santo y los platos, colocando una vela en cada uno. Entre los platos, de derecha hacia la izquierda, se colocará un vaso de agua y después el plato de comida que más le guste a la persona que queremos ayudar. La disposición debe ser, a la izquierda un plato, luego el plato de comida, luego otro plato, el vaso, y el tercer vaso a la derecha. A continuación se encienden las velas y se reza la oración del santo, haciendo luego un agradecimiento especial por tu salud y la de lo demás. Se dejan consumir las velas, se consumen los alimentos y se bebe el agua, sin dejar ninguna sobra; este ritual se puede repetir cuantas veces se quiera hacerlo.

Fuente: Mujeres Publimetro

Be the first to like this post.

View the original article here

viernes, 9 de diciembre de 2011

Encontrarse con amigos ayuda a envejecer con buena salud

Se sabe desde hace tiempo que realizar actividad física ayuda a envejecer con salud y a mantener la independencia por más tiempo. Pero conservar una vida social activa también contribuye a prevenir el deterioro físico, concluyó una nueva investigación.

Los autores de Universidad de Rush (Estados Unidos) explicaron que actividades como salir a comer con amigos y juntarse a mirar películas logra que los hombres y mujeres lleguen a la vejez con una mejor capacidad para cuidarse a sí mismos sin depender de los demás.

AMIGOS PARA LA SALUD

Los autores, que publicaron sus resultados en el Journal of Gerontology: Medical Sciences, trabajaron con 954 adultos de alrededor de 82 años de edad. Ninguno de los voluntarios sufría de ningún tipo de discapacidad física al comenzar la investigación. Cada uno contestó un cuestionario destinado a evaluar la intensidad de su vida social, enfocándose especialmente en las cenas en restaurantes, la asistencia a eventos deportivos o a juegos como el bingo, los viajes diarios por diversión, el trabajo voluntario, las visitas a amigos o familiares, la asistencia a grupos religiosos y la participación en clubs y grupos sociales.

A su vez, durante el trascurso de todo el estudio los investigadores los revisaron anualmente para evaluar si desarrollaban algún tipo de discapacidad y les realizaban tests psicológicos y neuropsicológicos. Por ejemplo, los voluntarios comentaban si hacían solos actividades diarias como comer, bañarse o vestirse, y explicaban si podían subir y bajar escaleras, caminar y hacer las tareas domésticas por sí mismos.

Bryan James, el autor principal, observó que los participantes que más actividades sociales realizaban tenían el doble de posibilidades de no desarrollar discapacidades que afectaran la realización de las tareas diarias, y 1,5 más posibilidades de no tener problemas de movilidad que afectaran sus jornadas.

“Se sabe desde hace tiempo que la actividad social es un componente esencial del envejecimiento sano, pero ahora contamos con evidencia fuerte de que se relaciona al funcionamiento diario y a una menor discapacidad en la vejez. Estos hallazgos son muy importantes porque la actividad social es un factor de riesgo potencial que puede ser modificado para ayudar a los adultos mayores”, afirmó James.

Fuente: Yahoo Mujer

Be the first to like this post.

View the original article here